Sólo el amor de Dios puede llenar su corazón y apaciguar los momentos por los que vive. Le escribe una ecuatoriana residente en el exterior, quien por 2 oportunidades quizo regresar a su ciudad natal Guayaquil, para vivir con mi hijo de en ese entonces 8 anios de edad. Todo lo que escribió en su carta, es una triste verdad que tuve que enfrentar cuando luego de tomar valor regrese a mi ciudad. El choque de violencia que experimente, era desconocido, yo habia dejado hace muchos anios atras otra ciudad. Yo extranaba el Guayaquil tranquilo, por el cual se podia pasear por las calles y conversar con los vecinos con una silla fuera de la puerta de la casa. Pero regresé a una ciudad donde todo el mundo vivía en pánico y siempre pidiendome que no salga a la calle luego de las 18H00. No quiero extenderme, pero lloré mucho al regresar, porque no le deseo esa vida a nadie, yo puse muchas ilusiones en mi regreso, y es verdad lo que usted escribe, no debemos ser indiferentes a esa situación sino actuar. Yo le sugiero entrar en contacto con Fundacion Ser Paz, quien trabaja con chicos pandilleros recuperados en la sociedad, su trabajo es muy loable y digno de apoyarlo.
Que Dios le brinde consuelo a su corazón y que encuentre en otros chicos necesitados, la mirada de su nino que de seguro esta en el cielo!
Fundacion Ser Paz
Directora, Nelsa Curbelo
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