Cuenca, 9 de noviembre de 2010
Apreciado Vicente :
Con dolor e indignación lei su carta dirigida al Presidente de la República, en la cual usted palpablemente expresa el amor a su hijo muerto , reclama justicia, pero sobre todo exige una respuesta gubernamental y nos coloca a todos frente a nuestra indolencia colectiva e individual, la misma que nos mantiene en un complice letargo, porque aún no nos ha tocado perder a ser querido en manos de la delicuencia.
Mi abrazo fraterno y conmovido por tan lamentable hecho.Su carta, estoy seguro, ha llegado a donde usted quizo que llegue: al corazón de quienes creemos aun en la justicia, en la verdad, en la solidaridad y en la paz.
Se que no puedo llevarle algo de consuelo, solo el tiempo lo hará, pero todo lo que usted vivió con su hijo y que lo tendrá resguardado en su adolorido corazón, le hará saber, que ese corto lapso de tiempo en el que compartieron sus existencias fue suficiente, en el cual estoy seguro se amaron inagotablemente, motivo para que Vicente Francisco se haga eterno en su corazón y hoy en el de todos, los que nos acecamos con respeto a su doloroso sentir.
Si en algo puedo ser de ayuda, no deje de hacermelo saber, mi modesto contingnet esta presto a ello
Fraternalmente.m,
Felipe Albornoz Peña
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